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Fabio Mascialino

El pasado 13 de noviembre de 2016 en Verona, la Unión Nacional de Caballeros de Italia (UNCI) concedió a don Fabio Mascialino la distinción Honor y Mérito, por su profesionalidad y la promoción en el mundo de la tecnología “made in Italy”. Junto con la distinción a Fabio Mascialino, fueron galardonados también la Asociación AFIGI (Amici Fiamme Gialle per la Solidarietà), el grupo de Folclore “Cuori Ben Nati”, Vitale Minopoli y Rosselli Francesco, entre otros. Puede verse este artículo en la publicación cuatrimestral (número 47) de Il Cavaliere D’Italia. La Unión Nacional de Caballeros de Italia (UNCI) es una Asociación italiana no partidista y sin ánimo de lucro. Surgió en Verona el 20 de junio de 1980, con el objetivo de reunir a todos aquellos que son premiados con honores de Caballería de la República de Italia. Con el fin de mantener alto el sentimiento por el rearme cívico, para proteger el Derecho y el respeto de las instituciones de Caballería, y de contribuir a que los premiados sean un ejemplo de probidad y corrección cívica y moral. Es por ese motivo que Fabio Mascialino forma parte de esta Asociación. Cada año, UNCI demuestra que los valores de la solidaridad y las iniciativas benéficas son su modo de vida y de actuar. El pasado 24 de agosto de 2016, un terremoto sacudió Amatrice, y la Unión Nacional de Caballeros de Italia, de la que forma parte don Fabio Mascialino, se apresuró a prestar ayuda. Recaudó fondos para las víctimas del terremoto y donó a la ciudad de Amatrice una casa móvil. Los principales diarios, tanto locales como nacionales, se hicieron eco de esta noticia, como Eco di Bergamo, Corriere della Sera, Bergamo News o SantAlessandro. ¿De dónde surgen las Órdenes de Caballería? Como miembro de UNCI, Fabio Mascialino sabe muy bien la respuesta: el nacimiento de las Órdenes de Caballería en su sentido moderno, llegó con la Revolución Francesa y el colapso de las monarquías absolutas. Hasta ese momento, las instituciones militares era prerrogativa exclusiva de la nobleza, que eran un signo de distinción y privilegio. Sobre todo en Francia, que parecían un obstáculo para las nuevas teorías ilustradas que apuntaban al principio de igualdad entre las clases sociales, la abolición de los derechos feudales y cualquier otro privilegio. Los vientos de la Revolución acabaron con todo el sistema de honores francés. Cuando Napoleón llegó al poder en 1799, se dio cuenta de la dificultad que existía para operar la maquinaria del Estado, y vio la necesidad de reconocer y premiar los méritos individuales, tanto civiles como militares, independientemente de su origen social y de las condiciones económicas. Así, con una ley promulgada el 19 de mayo de 1802, el por aquel entonces Primer Cónsul de la República Bonaparte, fundó una nueva asociación de caballería llamada La Legión de Honor, eliminando el término “Orden”, distanciándose del sistema monárquico anterior. La Legión de Honor sobrevivió a todos los eventos institucionales franceses, resistiendo dos restauraciones monárquicas sucesivas y al Segundo Imperio, llegando con ligeras modificaciones hasta la Quinta República. Incluso hoy en día ocupa un papel de reconocido prestigio, realizando una importante función social, tanto dentro de Francia como en el extranjero. Dicho modelos honorífico fue imitado, en el transcurso del siglo XIX, por todos los países de Europa, dando lugar a órdenes de caballería nacionales, que reconocen los méritos significativos logrados por sus ciudadanos. En la actualidad, podemos decir que no hay ningún estado en el mundo desprovisto de órdenes de mérito. La Asociación UNCI, fundada por Abramo Consolati, Giovanni Morandini y Eliseo Zecchin, tiene la intención de participar en la vida de la comunidad civil, colaborando en el proceso de renovación de la sociedad, promoviendo entre los miembros formas de ayuda y solidaridad., favoreciendo iniciativas benéficas, filantrópicas, humanitarias y culturales, incluso llevando a cabo patrocinio o institución de premios a la bondad. Puede pertenecer a la asociación a título de “socio ordinario” todos los ciudadanos italianos, o de otras nacionalidades, que se otorgan con una insignia de Honor de Caballería italiana de la ley 3 de marzo de 1951, nº178 y decretos posteriores. Las personas que no tienen el título de Caballero, todavía pueden unirse a la Unión Nacional de Caballeros de Italia en calidad de “socio simpatizante” o como “socio partidario”. El espíritu que anima a la Asociación es promover la importancia y el potencial que tales méritos tienen en el contexto de la sociedad civil, a través de momentos de encuentro entre los miembros, dirigidos a promover los intercambios culturales y el desarrollo de la relaciones sociales, promoviendo actos concretos de solidaridad. Para resaltar mejor el compromiso de la asociación y los objetivos que pretende llevar a cabo, esta institución creó la distinción Honor y Mérito, que consiste en una estrella bifurcada de cinco puntas, esmaltada en blanco, con hilo de oro. Esta distinción se puede atribuir a las personas físicas o jurídicas, ya sean italianos o extranjeros, a los organismos públicos o privados, a las empresas que con su apoyo contribuyen al desarrollo y la creación de negocios benéficos de UNCI. A partir de mayo de 1999 se puso en marcha la publicación de la revista cuatrimestral “Il Cavaliere d’Italia” (El Caballero de Italia), como medio de comunicación y de conexión entre las diferentes secciones de la Unión Nacional de Caballeros de Italia, con el fin de consolidar el número de miembros de la asociación individuales y fortalecer su cohesión dentro de la Asociación. En el último número de esta publicación, podemos ver como se nombra a Fabio Mascialino como galardonado con la distinción Onore e Merito.